martes, 16 de diciembre de 2014

La Navidad ha llegado

La adoración de los pastores, Murillo.

En esta ocasión voy a reflexionar, me apetece, pues la Navidad, que ya está cerca, es un tema que da mucho juego para hacerlo. Y es que cada año me hago la misma pregunta, ¿por qué seguimos celebrándola? Se supone que es una fiesta donde los cristianos comparten amor y alegría por el nacimiento de Jesús. Pero en el mundo que vivimos, ¿tienen hueco tales sentimientos? Guerras, miseria, crueldad, fanatismos, odios, avaricia... Tengo la sensación de que no somos dignos de festejar una fiesta que se basa en el amor al prójimo, exactamente lo que no profesamos. Entonces... si nada cambia, si no permanece la paz y el amor que tanto nos deseamos, por qué reiteramos ese espíritu navideño cada año; bien sabemos que pasadas esas fechas seguiremos siendo la misma sociedad mezquina de siempre. Dándole vueltas al asunto llego a una conclusión, de no celebrarlas dejaríamos de tener el único momento del año en el que la humanidad parece comportarse algo mejor con sus semejantes. Me gustaría que nuestros buenos sentimientos permanecieran sin limitarse a unas semanas, posiblemente las injusticias desaparecerían, sería un buen deseo para 2015, pero dado que todavía no es posible, al menos tenemos estas fechas para deleitarnos con algunos actos que nos honran. 

¡Feliz Navidad y buen año nuevo para todos!