sábado, 23 de agosto de 2014

Mi adiós a Robin Williams

Imagen de la película "El club de los poetas muertos" (Peter Weir,1989)

El once de agosto del presente mes, conocíamos la noticia de que el actor estadounidense Robin Williams se había suicidado. No puedo imaginar que circunstancias personales le harían tomar esta decisión tan dramática, algo muy duro tendría que estar viviendo para llegar a ello, pero sin duda los amantes del cine hemos perdido a uno de los grandes. Reconozco que no todas las películas que he visto de este genial cómico me han gustado, no por su labor que es magnífica, los argumentos no me llenaban, sin embargo, con sólo una de sus obras, “El club de los poetas muertos”, me ganó para siempre. Aquella película la vi en el momento de su estreno en el cine y supo, con su interpretación en el papel del profesor John Keating, emocionarme. Recuerdo muchas enseñanzas preciosas de aquella obra, su concepto del carpe diem, el valor a los sentimientos, la amistad, la libertad, y me recuerdo llorando a moco tendido con aquella despedida de sus alumnos a su querido profesor con la célebre frase: “Oh, capitán, mi capitán”. Yo creo que Robin Williams era ese alma que reflejó perfectamente en aquella bonita película, tal vez ese inconformismo le hacía imposible la existencia. Sea como fuere, este gran actor vivirá para siempre. Descanse en paz.


Por M. Carmen Rubio Bethancourt