viernes, 1 de abril de 2016

"Perdón"

Playa de Camposoto, San Fernando, Cádiz

En esta ocasión voy a publicar dos microrrelatos que tratan sobre el perdón. Fue el último tema de la tertulia literaria en la que participo. Lo cierto es que da para un buen debate, y lo hubo en la reunión, pues no son pocos los puntos de vista que existen sobre este asunto. Yo me adherí a la idea de que perdonar requiere de un requisito, no guardar rencor, pues olvidar no creo que sea posible, nuestra memoria no es selectiva. En los pequeños relatos que os muestro expreso más que nada lo difícil que me parece dar el perdón a quienes nos han dañado, y, por supuesto, cuanto se pierde al no hacerlo. 


Perdón I

El anciano suplicaba a su mujer su perdón, era lo único que necesitaba para tener una vida eterna plena. Su esposa se resistía, habían sido tantos años a su lado soportando la dictadura del grito, el abuso y la sinrazón. Todos habían cedido, todos menos ella. Alguna mirada le recriminaba su actitud intransigente, pero tampoco a la señora le quedaba demasiado, no tenía por qué ser ella la que condenara su alma con una mentira.

©M. Carmen Rubio Bethancourt

Perdón II

Te concedo mi perdón, pero no olvido, ni pienses que cesa de sangrar mi herida, es más, quedará en mi cuerpo marcada para siempre. Me dices que el amor es capaz de cualquier cosa, te digo que quien ama es imposible que lastime como tú lo has hecho.

©M. Carmen Rubio Bethancourt

Perdón III

Mi orgullo me impedía perdonarte, no era fácil correr un tupido velo a  tu traición. Y veía en tus ojos el arrepentimiento, lo reconocía en ellos, sin embargo no cedí. Hoy muero cada día entre lágrimas por perderte.

©M. Carmen Rubio Bethancourt