viernes, 14 de marzo de 2014

Cómo escribir una novela

No pretendo con esta entrada dar consejos, simplemente haceros participes del proceso que yo utilicé para realizar la mía “Futuro bajo sospecha” (si queréis saber de ella id a la pestaña superior del blog que lleva su nombre), y si os sirve de algo mi contribución para ejecutar vuestro proyecto, mejor.
Mi novela, como otras tantas que tengo en mi cabeza, e incluso desarrollando o desarrolladas, se inició con una idea, exactamente un canto a la vida. Una vez tuve mi motivación y mi horizonte, comencé a elaborar en mi mente la historia; gesté un inicio, una catástrofe; un desarrollo, con las incertidumbres y situaciones que genera una situación desesperante  y, por supuesto, un final; y es que pienso que antes de comenzar a escribir nuestro relato las piezas deben de estar, grosso modo, sobre la mesa. Con un guion que seguir, una protagonista, personajes y posible final, comencé a redactar mi novela. 
Pero no todo, aunque esté, más o menos, hilvanado, es coser y cantar, al menos no para mí; a veces surgen inconvenientes a nuestro trabajo: lapsus, bloqueos, la situación que suponías, como posible, no es apropiada, o los acontecimientos y  personajes no quieren ir por donde los llevas, pareciendo escoger su propio camino. Sin embargo nada de esto debe suponer un perjuicio para llevar a cabo nuestro propósito, un bloqueo se solventa distanciándonos de la historia por un tiempo, no debemos persistir en él, incluso si tenemos posibilidad de ir hacia otra parte de nuestro relato, mejor, ya regresaremos en otro momento al que dejamos aparcado; en cuanto a situaciones que no parecen ser idóneas a nuestra obra, es algo positivo, ideamos algo más adecuado al desarrollo de la novela y listo; y sobre el hecho de que los acontecimientos y personajes parezcan seguir su propio curso, esto a mí, más que un escollo, me parece perfecto, recuerdo una escena que me surgió de tal modo, un malentendido que se produce entre dos personajes de mi novela, un acontecimiento crudo y doloroso, y que tiene tremendas consecuencias para sus protagonistas, pues bien, no parecía fluir de mi cabeza, sino de los personajes, como si fuesen ellos quienes me dictaran qué escribir. Fue fantástico. De todos modos, aunque surjan imprevistos, creo que nuestra historia debe estar trazada desde el principio, como el boceto del pintor; posiblemente, según elaboramos nuestro relato, ese guion preconcebido se transforme, pero, al menos yo, lo encuentro necesario para comenzar a escribir.
Una vez concluida nuestra novela, viene algo que considero preciso para darla por finalizada, leerla y releerla. Seguramente encontremos algo que no haya quedado de nuestro agrado, es el momento de enmendarlo; yo lo hice varias veces, en el inicio, sin ir más lejos, en la primera versión de mi novela Desirée, la protagonista principal, no hacía su primera aparición encontrándose en el búnker, por lo que yo, resuelta a ejecutarlo de tal modo, me vi en la obligación de reelaborar un par de capítulos de mi relato, era como dar un paso hacia atrás, pero el resultado fue mucho más acertado. No hay que tenerle miedo a destruir y construir si con ello mejoramos nuestro trabajo. 
Satisfechos con nuestra obra, sólo nos resta ponerle título a nuestro relato. Hay quienes lo tienen preconcebido y quienes no, en mi caso tenía ideas sobre él, pero nada decidido. Finalizada mi novela, porque ella misma parecía proponérmelo, surgió. El título es algo que debe ser atrayente, que motive al lector a indagar qué se esconde tras él; no sé si yo, con “Futuro bajo sospecha”, lo he conseguido, espero que sí.
Y al fin, nuestro proyecto es una realidad.
Espero que os haya servido de ayuda cuanto he expuesto, de todos modos, como dice el refrán, “Cada maestrillo tiene su librillo”.

http://www.boosterblog.es 

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por tus consejos Carmen, yo intento escribir una novela y la verdad es que no es fácil. Estaré pendiente de tu blog. Jaime.

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  2. Gracias Jaime. Si bien es cierto que comento, en esta entrada, cómo actúo yo a la hora de escribir un relato, no tiene por qué ser una pauta a seguir, pero si te ayuda, estupendo. ¡Y ánimo con esa novela! Hasta pronto.

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