jueves, 27 de marzo de 2014

Hablando se entiende la gente.

La batalla del Oresund.  Pintura de Jan Abrahamsz Beerstraaten (1660)
No creo que la humanidad haya sido en el transcurso de su evolución menos beligerante de lo que ahora lo es; de hecho, en la actualidad, contamos con organismos (O.N.U. claro exponente de ellos) capaces de disuadir a ciertos contendientes dispuestos a rivalizar; pero hay algo que nos separa de aquellas contiendas de antaño, el avance científico y tecnológico. Las batallas de entonces no contaban con armas potentes capaces de acabar con todo, a lo sumo, un tiro de cañón se llevaba por delante varias almas, para desgracia de los que lo sufrían, sin embargo hoy día sería imposible imaginar tan restringidas consecuencias. La mejor forma de atajar el problema sería el desarme, pero ¿qué país del mundo estaría dispuesto a ello? La gran  paradoja, o excusa, es que tener armas posibilita la paz; y no sería más sensato, barato y menos peligroso para todos utilizar la palabra para atajar diferencias. En base a este argumento ideé este pequeño relato:

Microrrelato : El viejo sabio
(Por M. Carmen Rubio Bethancourt)

Llevábamos días presagiando que ocurriría, incluso el cielo parecía sentir los mismo que todos nosotros, pues nos cubría con un gris intenso que se hacía acompañar por un aire que olía a tristeza y una insípida lluvia que caía como lágrimas. No nos equivocábamos, debíamos prepararnos para la batalla. Los escasos beneficios económicos se invirtieron en proveernos de mayor y mejor armamento; los generales se esforzaban en entrenarnos en el  combate y  en perder el miedo a morir, yo no era un buen discípulo, tal vez mi juventud me aferraba a la vida; al resto de la población, ancianos y niños, se les pedía que rezasen por la victoria. Cuando ya divisábamos los estandartes de la guerra enfrentados, el jefe rival dijo al nuestro: “Hablemos”. Nacía la semilla de la concordia y de mi sabiduría.

© M. Carmen Rubio Bethancourt 


10 comentarios:

  1. Muy buen artículo y microrrelato, la verdad es que estamos todos en la cuerda floja, a expensas de que algún pirado tire de ella y lo mande todo al..., omito la palabrota pues al buen entendedor... Esperemos que la sensatez intervenga antes de lamentarnos. Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  2. En ello confío. Gracias anónimo por visitarme y tan grata opinión sobre mi entrada. Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  3. Acabo de descubrir tu blog a través de un enlace de una amiga "bloguera" a la que sigo con regularidad y ha sido un placer recalar en estas líneas. Me ha gustado mucho todo lo que he leído y desde luego repetiré esta grata experiencia. He querido dejar constancia de mi paso por aquí porque sé, por experiencia propia, que se agradece recibir comentarios de nuestros lectores, no sólo para satisfacer nuestro ego sino para saber que no estamos solos en la red y que lo que escribimos llega (y si gusta mejor) a alguien.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Mil gracias Josep Mª. La verdad es que tienes mucha razón, es un placer ver que personas que, incluso, no te conocen se interesan por tu blog; y si, incluso, dejan su comentario (el tuyo tan amable), pues lo que tú dices, doble satisfacción. Intentaré recalar por el tuyo. Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  5. Toda guerra,toda batalla, en todos los campos,cualquier imposición genera mas distancia, mas odio, mas tristeza.Cualquier rendición,concesión, cesión, se basa en la igualdad, comprensión y justicia.

    ResponderEliminar
  6. Gracias anónimo por tu comentario y por visitarme. Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  7. Tienes toda la razón, primero se toman medidas Bélicas y después... si eso... se habla. Mala cosa es para la humanidad encontrarse agarrada por manos belicosas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, Mercedes, llevas mucha razón, tenemos poco interés en entendernos. Gracias por visitarme, amiga.

      Eliminar
  8. ,,,,se sabe como se comienzan las guerras pero no como acaban,,,,,
    Por experiencia propia, los militares somos los primeros No Interesados en la guerra pq sabemos de su horror,,,
    ,,,,,hay un latinajo q traducido dice, Si quieres la Paz , prepárate para la Guerra,,,,POR DESGRACIA.
    Los humanos somos nuestros propios lobos !!
    No obstante es una gran Reflexión , en caso de q fuéramos CIVILIZADOS, q no civiles.....
    Un saludo Carmen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Fernando por tu visita y sabio comentario. Un abrazo amigo.

      Eliminar