martes, 22 de julio de 2014

Nueva reseña de Futuro bajo sospecha.


Aquí os dejo el enlace de una nueva reseña de mi novela "Futuro bajo sospecha". La ha realizado una gran lectora, Laura Lunilla, autora del blog: El templo de la lectura. Creo que, como las anteriores, es bastante interesante para quienes queráis descubrir algo más acerca de su trama y lo que provoca en los lectores su lectura 
http://eltemplodelalectura.blogspot.com.es/2014/07/futuro-bajo-sospecha-m-carmen-rubio.html

sábado, 28 de junio de 2014

Tiempos de crisis.

Ecce Homo de Elías García, s.XIX, Iglesia de Borja
(En la imagen inferior restauración de Cecilia Giménez)

No hace falta tener ojos de lince para percibir la mala situación económica que está soportando la sociedad en la que vivimos, simplemente porque, de una u otra manera, la padecemos “casi” todos. Frente a esta desgracia, donde hay quienes, incluso, ni tienen para comer ni cobijarse, surgen políticas que, se supone, tratan de contrarrestarla, aunque no se aprecien los resultados, la gente sigue perdiendo sus puestos de trabajo, siguen perdiendo sus casas por no poder pagarlas, se dejan de percibir derechos que antes se tenían por nuestros en pro de recortes para solventar la papeleta… La salida a nuestros problemas económicos sigue sin llegar y son muchos los que ya no pueden más. El relato que presento a continuación surgió de esa necesidad, la de expresar la desesperación de las personas que ven agotadas sus posibilidades de subsistencia.

El Cristo del milagro (un relato basado en ciertos hechos reales)

Alfonso ya no podía más, su tienda era un lugar repleto de objetos inútiles, en otra época apetecibles, a los que ahora sólo el polvo parecía querer desearlos. Ni siquiera la iglesia, que tenía a escasos metros, atraía a algún que otro feligrés, y eso que muchos permanecían, pasada la homilía, en la plaza disfrutando de un ratito de tertulia frente a ésta quedando el establecimiento ante sus ojos. Pues nada, caso omiso. La situación era insoportable. La única opción, echar el cierre, ya que Alfonso había agotado todos los recursos administrativos posibles para resistir y optar a un crédito personal era imposible; los bancos no prestan a los que no tienen respaldo económico, paradójico. Llegado el domingo, único día no laboral para el comerciante, tenía, incluso, que toparse con su patético negocio, había que escuchar misa, justamente, en la iglesia que era testigo de su infortunio. Sentado junto a su mujer, entre tanto el sacerdote emitía su homilía, distraía su tiempo, no interesado en la plática, en ojear a un lado y a otro del recinto sagrado. De pronto, un Cristo muy demacrado acaparó su atención. Se trataba de una pintura, muy deteriorada, que apenas dejaba vislumbrar los rasgos de la imagen. Le pareció tan digna de lástima como él, a expensas de que alguien reparara en su figura y le hiciese salir a flote, porque… ¿quién podría dedicarle una oración a ese Jesús?, casi no se le veía. Fue tal compasión la que sintió Alfonso por el Cristo que quiso dedicarle los únicos rezos que aquel día saldrían de su boca, incluso, haría más, pondría su fe en él suplicándole ayuda divina para levantar su negocio; era el único recurso que le quedaba frente a su desgracia, apelar a la gracia celestial. Los días fueron pasando y esa ayuda del cielo, invocada por Alfonso, no parecía hacer acto de presencia. Lo irremediable y no deseable parecía llegar. Unos carteles anunciando “liquidación de artículos”, iniciaban el fin. Entre tanto, otro revés se desataba en el pueblo, la imagen más antigua de la iglesia,
precisamente esa pintura de la cual se apiadaba Alfonso aquel domingo, había sido ultrajada por la mano de una osada; le había realizado tal desastre en su aspecto que no hubo por menos que darlo a conocer a los cuatro vientos. En menos de unas horas, la imagen mancillada daba la vuelta al mundo y se ponía en boca de todos a través de lamentos en gente del municipio y, para sorpresa de los habitantes del lugar y del propio Alfonso, a modo de celebración para el resto de la humanidad. Porque nada importaban esas rayitas en las que se habían convertido los ojos de la figura ni su boca tornada a borrón, la autora, a ojos de los entendidos, era un genio. De todas partes llegaban personas ansiosas por ver la transformación de aquella pintura, deseaban admirarla, hacerse una foto con ella, pedirle favores, ya que comenzó a tener cierta áurea de milagrosa… El pueblo, por arte de magia, pasaba de ser desconocido a lugar de peregrinación y la tienda de Alfonso reclamo de turistas; los forasteros demandaban recuerdos del lugar y, cómo no, objetos alusivos a la figura protagonista. El dinero empezaba a fluir por todos los rincones de aquel lugar sin que ninguno de sus habitantes pudiera explicárselo, excepto Alfonso, entendía que aquello no había sido más que la atención que el cielo le prestaba. 

Creado por M. Carmen Rubio Bethancourt ©

viernes, 13 de junio de 2014

Primeras reseñas sobre "Futuro bajo sospecha"


Myo Portella
¿Te gusta leer?Banner Mi corazón y yo

En esta entrada os informo de las primeras reseñas que he recibido sobre "Futuro bajo sospecha". Me parece interesante que conozcáis opiniones de personas que, entre otras cosas, dedican parte de su tiempo a leer y comentar las obras leídas. Las veréis en los blogs de Myo Portella ("Myo Portella"), Susana Palacios ("Mi corazón y yo") y Mirella Patiño ("Te gusta leer") Espero os gusten y os provoquen interés por mi novela. 

martes, 10 de junio de 2014

"El maestro del Prado" de Javier Sierra



Acabo de terminar de leer “El Maestro del Prado” de Javier Sierra, 2013, editorial Planeta. Me ha parecido una obra muy interesante, por eso me atrevo a recomendarla. Es una historia que narra un acontecimiento sufrido por su protagonista, el mismo Javier Sierra, durante su etapa de estudiante de periodismo. En el transcurso del relato, el escritor nos sumergirá en un constante descubrimiento de mensajes en obras pictóricas del Prado de autores como Tiziano, El Bosco, El Greco… Para desarrollar el relato Javier Sierra se vale del recurso de un personaje enigmático, el maestro Fovel, para desvelarnos su exhaustivo trabajo de investigación; a través de él Javier Sierra nos enseñará a mirar de otro modo las pinturas del Prado, descubriendo en ellas algo más que belleza o su preciosa factura. 

lunes, 2 de junio de 2014

Mi entrevista en Mis libros preferidos


Imagen de la película "El reportero"
Quiero haceros participe de algo que me ha hecho mucha ilusión realizar, una entrevista acerca de mí y mi novela, “Futuro bajo sospecha”, en mislibrospreferidos.com. Os dejo el enlace con el cual iréis a ella, pinchad sobre él y tendréis, en un instante, una mejor idea de qué me impulsó a crearla y qué personajes se identifican más conmigo. 

domingo, 4 de mayo de 2014

Publicar en Amazon


En una de las entradas anteriores de mi blog comenté la manera de autopublicar en lulu.com, pues ahora lo hago con Amazon. Os comentaré, grosso modo, el modo de hacerlo; tal vez a alguno de vosotros os sirva de ayuda. Primero de todo, como casi siempre, registrarse para acceder al sitio. Después vamos a un enlace que llaman “publica de forma independiente”, que está en la parte inferior de la página de inicio de amazon.es, exactamente donde pone “gana dinero con nosotros”, comenzará la acción pinchando “empiece ahora. Os comunico que Amazon publica en ebook, exactamente ellos lo llaman “Kindle” por el dispositivo de lectura que venden y utilizan. El paso primero será dejar vuestros datos personales y los del libro, ojo con la sinopsis (que sea interesante) y palabras clave para atraer (tenedlas pensadas con antelación) Seguidamente viene algo que a mí se me hizo engorroso, los datos fiscales, no es nada complicado, pues no teniendo nada que ver con EEUU no hay datos fiscales que aportar, al menos yo no los tengo. Y ahora llega el momento de editar nuestro libro, la portada. Para la portada puedes subir una imagen propia y adaptarla a unas plantillas que ellos te proporcionan gratis o acceder a una confeccionada en Amazon, tú eliges. En cuanto a nuestro archivo, muy importante antes de subirlo, tener nuestro documento en un formato adecuado a la publicación, admiten varias opciones, entre ellas doc, docx, rtf, pdf…, pero, cuidado, tened bien maquetado el interior, es decir, márgenes, saltos de página, tipo de letra, tamaño… (si necesitáis ayuda tienen un tutorial donde nos indican las cuestiones precisas), no obstante, si nos atascamos, podemos aparcar el proyecto y seguir en otro momento, pues lo que llevamos hecho hasta el momento se guarda en un borrador que, posteriormente, podemos recuperar. Realizado todo este proceso, interior y portada, visualizaremos nuestro proyecto; si estamos conforme con lo visualizado, indicaremos a la plataforma el visto bueno. Tras ello, indicaremos cómo queremos que nos paguen los royalties de ventas, opciones que da Amazon: cheque o transferencia a tu cuenta bancaria. Finalmente, poner un precio a nuestro Kindle y tanto por cierto que deseamos obtener de cada venta, 35 % o 70%, dependerá del precio que pongas a tu producto (te lo indicará la página); un consejo: si eres autor desconocido no conviene ponerlo alto, mejor tener lectores que esperanzas de ganar dinero. Terminado todo este proceso, en unas horas, nuestro libro estará disponible para la venta en Amazon.
Amazon te da una opción para que tu Kindle sea más visible y vendible, KDP select; obligaciones para poder usar este servicio gratuito: no tener nuestra obra de formato digital en otro lugar, sólo con ellos.
Para poder seguir nuestro proyecto, una vez publicado por Amazon, hay un enlace en la página, yo lo encuentro en la parte inferior de ésta  (desconozco si hay otro modo de acceder a él) “Kindle Direct Publishing”, pinchas y encuentras tu libro en “Biblioteca” (desde aquí podrás hacer cambios posteriores), si pinchas “Informe” encontrarás las ventas, comentarios, etc…
Espero os sirvan estas líneas para animaros a publicar en la plataforma.


M. Carmen Rubio Bethancourt

jueves, 24 de abril de 2014

Plataformas de autopublicación, sí o no.

(Jovenes leyendo, Pierre Renoir)
Los que amamos narrar historias tenemos una inestimable ayuda con los recursos tecnológicos de hoy en día, tal es el caso de los procesadores de textos o las consultas a la carta, vía Internet, con las que documentar nuestro proyecto, si éste lo requiere. Pero algo más se ha puesto a nuestro alcance: publicar, ya que páginas webs tipo Amazon, Lulu, Bubok…, han hecho posible que miles de autores desconocidos, o sea,  mi caso, tengamos la opción de exponer al público nuestras obras. Habrá quien piense que este tipo de edición no es seria o que las obras que muestran esos escaparates digitales no tienen calidad, sobre el último aspecto de mi suposición imagino que habrá de todo, obras buenas, pasables y malas. Pero  ¿de qué otro modo un autor no conocido, no famoso, sin un currículum literario de peso, puede entrar en el difícil mundo de las editoriales convencionales? Salvo excepciones, los nuevos autores tenemos escasas posibilidades de publicar y debido a ello, intuyo, habrá miles de obras de gran valor que habrán quedado encerradas en un cajón, precisamente por eso, por no tener forma de salir al mercado. Por fortuna, llegó Amazon y todas las plataformas que han seguido su modelo de publicación. Naturalmente no es lo mismo para el escritor tener el respaldo de una editorial de las de toda la vida, pues se verá privado de corrección de texto, a la que tienen acceso los autores publicados por la vía tradicional, marketing y promoción de la obra, etcétera, etcétera… Sin embargo, a pesar de las desventajas con que nos encontramos los autoeditados, estas webs nos brindan la opción de que alguien, que no sea nuestra madre o amigo, nos lea, porque estas plataformas no valoran la obra o cuestionan al autor, estas webs, simplemente, exponen y dejan el oficio de juzgar a los lectores. Porque serán ellos, al fin y al cabo, los que harán famoso a uno u otro libro. No creo que las plataformas de autopublicación hayan ideado algo perjudicial al panorama literario, precisamente opino lo contrario, con lo que expreso mi total apoyo a estas webs que, para mí, lo único que han hecho es idear una nueva manera de editar: la de exponer y dar a elegir a los lectores. Perfecta combinación y buena manera de que una buena historia sea tenida en cuenta por todos.

M. Carmen Rubio Bethancourt